Silencio

No soy una voz soy un silencio

No soy ninguna voz de nadie en Ucrania, soy el largo silencio que ha llegado a cubrir los cielos y tierra. Soy ese largo silencio que escuchas o mejor dicho, dejas de escuchar cuando te dan una mala noticia, soy un silencio, pero no un silencio más, soy el silencio.

El silencio acojonante de ver una maleta abandonada al lado de un cuerpo ensangrentado y cubierto con una manta, de alguien que huía y se llevaba lo básico, en su maletica, y acabó encerrado en una manta, desangrado, a balazos. Soy ese silencio del niño que no le sale el llanto porque todos tiran de él de un lado a otro como si le quisieran hacer crecer de golpe, soy ese silencio de la anciana en silla de ruedas que un amigo recogía, o más bien se las veía con los aparatejos que son las sillas de ruedas.

Hoy no me apetece ser voz, bastante se ha dicho , soy, en cambio, el silencio.

Ese silencio en un búnker más que provocado, enlatado en cuatro paredes y un tejado que ni siquiera la niña que canta la canción de Frozen, o quien toca el violín, consigue acallar, soy tal silencio.

Soy un silencio de muerte embriagador, soy un silencio.

Y en el fondo me siento un poco silencio de respeto, de esos minutos de oración que dedico a que la vacuidad de todo se llene de algo, aunque sea de palabras de consuelo.

Soy un silencio, el silencio de las palmadas tras el turno de los políticos, el silencio tras el bombardeo a un hospital materno infantil o a un hospital cualquiera.

Soy un silencio que calla, pues no ha venido más que a eso, a callar, pero a observarlo todo.

Soy un silencio de angustia, de no saber qué hacer.

Soy silencio de palabras que han fracasado, de diálogos inútiles entre países que sabían muy bien lo que se decían pero no se decían lo que sabían, se ocultaban la verdad.

Soy ese silencio que mata a sustos.

Soy el silencio de la lágrima de esa señora con gorro, aterida de frio que emana llanto de lágrimas candentes, calientes, es lo único que sé que soy.

Soy el silencio tras el grito histérico de impotencia del Norte, del Sur del Este y del Oeste.

Hoy me quedé sin voz, soy un silencio.

El silencio de esa manta que resguarda la sangre de quien falleció cerca de su maleta y sus pertenencias.

Soy el silencio de esa maleta sin destino ya.

Soy el silencio que precede las alarmas de bombas.

Soy el silencio antes de disparar.

Soy el silencio

Hoy no tengo voz, me la arrebataron de cuajo, de un disparo se quedaron con mi voz.

Hoy soy silencio

Y sin embargo tengo tantas ganas de gritar, de clamar justicia , paz y libertad que si no fuera porque soy silencio, nada puede hacerse ya.

Soy silencio

Tu silencio.

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