Desapasionarse de la pasión

Como una uva que cae de su vid

te amé con una pasión no ya servil

sino una pasión que estallaba latidos en mi corazón

y duró diez años olvidar el apasionante sentimiento de pérdida de razón

una vez, la razón perdida, la pasión sentida

mi corazón se heló

pero qué pasión

qué pasión el verte

el espiarte

robarte sonrisas cuando no mirabas

y regalarte mi mejor faz cuando así deseabas

la pasión ardió en una fogata de San Juan

junto con mil deseos que deseaba desapareciesen

y millones de sentimientos que se entremezclaban y en la ceniza esparciesen

la pasión

¡oh pasión de amor veraniego que jamás dejé para luego!

¡oh pasión de amor que un trasiego dejo mi corazón ciego!

¡oh pasión que gocé un momento y sufrí una eternidad!

sin saber si quiera que quedaría casi en soledad

si no fuera por el amor incondicional

amor de ese de verdad que es sobrenatural

abandoné la pasión, negué la fuerza del corazón

y volví a la aburrida pero consecuente razón

pasión, no me arrepiento de haberte sentido

más bien lamento no haber sido sentimiento correspondido

aún así la pasión se escapaba por lamentos de suspiros lentos

y como arrojé la joya de mi pecho

a tu carruaje ingrato que la pisó un buen trecho

y me dediqué más que apasionada, apenada

a intentar seguir sintiendo una pasión

desaparecida ya en toda su remisión

y dediqué diez años a dejar morir la pasión

y sentía que ésta agonizaba en mi sufriente corazón

pero aún así sé que la sentí

sentí la pasión no ya abigarrada de una almendra garrapiñada

sino más bien verde , lozana y fresca como una manzana

esa prohibida manzana que jamás debemos morder

pero que insatisfechos, hambrientos y deseosos de novedad mordemos por hambre y sed

de nosotros mismos, buscando un reflejo en el otro amado, y hallamos la opacidad del ser

así llegó mi egoísmo a dar contigo, pasión

pasión desatada, siempre intensa, volada, y no deseada

pero pasión

Sé que quizá tú jamaste sentiste la pasión

que los años de risa, la brisa de prisa se empeñaron en robarme sin remisión

aún así debes saber que yo la sentí

apasionadamente envenenada por la manzana de la muerte

aún sus estertores resuenan en mi estancada mente

aún siento que sentí mas sintiendo lo sentido huyo de todo sentir

pues temo encontrar ese sentimiento de ardor , de fuego de quemar

de todo por venerar y nada que dejar  a una misma

sino simplemente llorar, llorar y llorar

para apagar así los últimos rescoldos de un sentir profundo de amar.

Primero se presenta como un viento

un viento que todo lo puede, casi huracanado

un viento que roza la locura del amado

o más bien del amante desolado

el viento arrecia con la fuerza de un mástil doblado

y se va convirtiendo en la brisa diaria de contemplarte cada día

en la esperanza de sorprenderte un día cualquiera a porfía

y que ese sentimiento sea, sobre todo, correspondido, apasionadamente recibido

pero al darse una cuenta, demasiado tarde y demasiado lejos ya

que el sentimiento no es correspondido, sino más bien huido

se siente la apasionante muerte de toda pasión y se muere un sentimiento sin ruido

en silencio va muriendo ese sentimiento sentido con la algarabía de un niño

la ilusión de un mago

o la alegría de todo nacimiento nuevo y temprano

pero de ese viento, que ya ha erosionado las esquinas de un redondo corazón sediento

va convirtiéndose en aire, y de aire no ya en rúa, en viento, en una brisilla de desaliento

y con cada lágrima, con cada expresión acuosa de los oculares muertos por no verte

la pasión va desapareciendo, mas lo hace poco a poco , en dosis de té verde

y llanto tras llanto, el corazón se ablanda y lo que fue fuerte pasión

se transforma en endeble razón

ya el corazón va perdiendo protagonismo

en aras del bienestar o de cualquier tarde aburrida de domingo

y aún deseas avivar ese fuego

aún deseas sentir lo sentido, luego

te das cuenta que es demasiado sufrir

para un sentimiento no correspondido con su fin

así que optas por olvidar

¡ah cómo olvidar una pasión sentida sin opción!

llorando

por dentro, por fuera

llorando lágrimas de sangre

llorando como si tuvieras hambre

pero egoísta te sientes pues no es hambre lo que tienes

sino más bien una desesperación por un amor no comprendido

un amor no compartido, un amor que muere siendo jamás amistad

pues sentiste tanto, sufriste tanto que de tal sentir no debe quedar nada, de verdad

así que en un llanto sordo y continuo

te dispones a renacer, a volver a sentir

pero es tan difícil volver a sentir

una vez que tu amor perdí

que ya he congelado mi corazón

de pasión.

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