A esas Begoñas de mi vida

Conozco a dos Begoñas, proviene el nombre de una basílica bilbaína, y son a lo bilbaíno, es decir un todo. Esto va para mi prima y mi tía. Son como flores que pueblan el campo de amores.

Son dos primores, que diría la abuela Purita, no en rincones

sino en el centro de atención de la gracia y salero que proponen

Con ellas uno no se aburre nunca, hay charla para rato

a mi tía la admiré y amo desde pequeña

lo mismo que a mi genial prima risueña

Son las Begoñas de mi vida esas flores que alegran la vista y el corazón

que lo dan todo, que son pura pasión

os quiero tanto que casi me da envidia el nombre, Begoña

que suena un poco a vino de Borgoña

y cuya luz inunda los rincones más inhóspitos

llenándolos de sonrisa y alegría

Siempre quería ir a casa de mi tía

allí la diversión estaba asegurada y desprendía

todo el amor de una familia unida

Bego es una sonrisa plena, una mecha amarilla en un cabello negro

es esa prima de mi vida a la que admiro y quiero

porque Begoñas , Begoñas hay pocas

y que me lean menos

así que Begoña

eres a mis días la sonrisa robada al viento de la tempestad

por eso te entrego mi soledad, y descubro toda tu bendita bondad

Nieva

Nieva en la noche, y durante el día

los copos blancos se me antojaron siempre

el cambio de alas de ángeles

a quienes nacen alas como belenes

no porque se acerque la Navidad

sino porque todo es de verdad

porque los ángeles necesitan alas

y las sacan de las nevadas

o eso se me antoja

parezco una vieja

que cuenta historias de otros tiempos

pero en verdad os digo

que cada cambio de alada

viene una nevada

gracias a mi ángel de la guarda

por estar así en guardia

y le entrego mi alma tardía

de amor pronto y regadía

Noche cerrada

Ahora que la noche es cerrada, ahora que nada queda por hacer y todo por descubrir

ahora

siento que me nace la ilusión por escribir, de nuevo

la tenía olvidada en el cajón desastre de mil escritos infames

ahora

justo cuando es hora de descansar me nace la vena escritora

hay que fastidiarse, ahora que todo empieza a ser interesante

que los gatos ronronean en cada esquina y cada instante

ahora

quiero escribir

cuando debo dormir para olvidar y volver a ser , para descansar

ahora me entra el ansia por escribir sin parar

qué bonita la noche cerrada

con sus sombras y luces adornada

qué preciosa la piedra de la casa de enfrente

en la que veo figuras que se me antojan pajarillos

como la iglesia del pueblo en el que mi abuela tiene un pajarillo pedregoso

ahora que no puedo olvidar ni a mi abuela ni mis promesas deshechas

ahora que no soy quien fui, ni cruzaré el mismo río o la misma vida

ahora

ahora quiero gritar ser yo

cuando todo muere

y el día acaba de serse inerte

Invierno

Yace la hoja muerta en el sólido suelo de acero

muere todo para reinventarse después, yo muero

muero en el pensamiento efímero del pasado frío

pero muero

y sé que seré resucitada y eso me inunda de alegría

ese momento de abrazo endiosado

que no me permite vivir la vida al costado

sino llevarla a la locura de mi recortado

papel que se me antoja que de él proviene la hoja seca, tirada

como escribo pensamientos y sentimientos que acaban hechos jirones

como debe ser, sufro por encargo y la petición es dura, de cojones

amo tanto que lloraría cada hoja desangeladamente muerta en el frío suelo de invierno

pero la capa que me protege se llama sentido común, que lo aplico en lo más tierno

cuando a penas necesito ni cenicero

cuando muero en el cigarro consumido

que es la vida de cigarra cantora y hormiga trabajadora

muero porque no sé cómo expresar el llanto amarrado a las arterias

de un corazón desolado

en el que con tiempo ha crecido hierbajos, pero la flor que debería estar allí

hace tiempo marchitó

La flor de mi secreto

He visto la flor de mi secreto y quiero ser escritora, ya los soy, pero en serio. Antes me lo tomaba como una pasión, ahora es mi pasión devoción y deber. Me encanta el personaje de Leo, alocada por al vida , maltratada por el amor y señora hasta el deseo.

La luna nos mira al anochecer, mientras el sol se ríe al amanecer, esa debe ser la flor de mi secreto, que lo mismo es mañana que noche cerrada, puede que suene a que estoy como un cencerro, hoy nace mi yo consciente escritor y muere mi negación de todo yo.

Escribo

Errores

Cometo muchos errores, muchas faltas que me llevan a la desesperación. Hoy he soñado que langostas negras horribles salían de mi cuerpo a golpe de lejía. Casi me baño en lejía al despertarme. No me gusta cometer errores, se aprende de ellos, sí, pero a una le dejan como muerta en vida, como inerte en un mar que va y viene con bravas olas que agitan conciencias dormidas.

No me gusta mucho esa parte de mi lado humano que lleva culparme, a esa culpa que revienta en cada espasmo de conciencia. Me gustaría ser perfecta, pero sencillamente soy humana. Y lo siento, ya creo que lo siento, en cada pálpito de mi corazón se esconde un error que le ha enseñado a latir aprisa a veces, entonces, me sumo en una desesperación absoluta.

No voy a incidir en todos los errores cometidos, sí en mi arrepentimiento y esperanza de ser perdonada. eso me hace seguir hacia delante, aunque me de contra una piedra de errores plena. Lo siento.

Frío y lluvia

Hace frío y lluvia que parece nieve, en dos días hemos pasado al invierno más extremo de un veroño más o menos soportable. Cuando siento frío y la lluvia moja hasta mis párpados, me pregunto qué será de toda la gente que no tiene un hogar. Tiene que ser horrible, incómodo y anti humanamente digno no contar con un hogar. Porque casas hay muchas pero hogares pocos. Esos verdaderos hogares donde el amor humano tiene su presencia, donde el calor de la lumbre de la chimenea que no existe se traslada al corazón de todos los integrantes de la familia. Yo soy parte de un hogar, y me gusta. Me encanta estar rodeada de mis padres y mi hermana, aunque esta última sea tan hermética. No me importa la lejanía , en el fondo la siento cerca, me importa alguno de mis amigos que se encuentran en situación de exclusión social y no sé qué hacer. No sé qué hacer porque no puedo hacer nada, en teoría existen ayudas sociales para quienes lo necesitan pero “pobres”, en lo económico solamente, los hay y habrá siempre. Porque maldito dinero, hasta Rosalía lo dice en una de sus canciones f****** money man. El dinero es lo que nos aleja a los unos de los otros, porque establece diferencias que no deberían ser, porque todos independientemente de lo que seamos, inmigrantes o estemos de paso, que todos estamos de paso en el fondo en este mundo, un hogar es algo imprescindible.

Así que te deseo hogar, que seas parte de uno, porque alienta, consuela y alegra. Te deseo un hogar reconfortante en el que tomar una taza de chocolate bien caliente y charlar con quien te acompañe.

Sábado en casa

Un día sabático, estoy en casa, a mi antojo

lo mismo me aburro que un libro cojo

y paseo mi mirada por sus páginas, no de reojo

sino que estoy leyendo

Hoy he acabado el Camino, de Miguel Delibes

Me ha gustado su prosa adjetival, su mirada especial

el personaje de Daniel, el Mochuelo

o Las Lepóridas, me encanta el nombre,

han llegado a lo profundo de mi corazón, cada personaje el Tiñoso, el Moñiga, los amigos de Daniel, la Mariuca, todos me han tocado o su descripción ha evocado días de infantil recuerdo. Y recuerdo que con la edad tierna de los años infantiles, jugaba. Qué bonitos todos los juegos infantiles, la rayuela, la comba, la plastilina, los dibujos, todo. La ternura o la inocencia de la niñez supongo que no se vuelve a repetir o que la llenamos o cubrimos con una adusta sensatez de adultez, pero ser adulto aburre, es aburrido porque uno no puede o bueno, no se atreve muchas veces a llevar la imaginación al extremo. En mi casa , de pequeños, abundaban los barcos de piratas, las casas imaginarias, o las muñecas parlantes o los osos de peluche que tomaban el té o viajaban en una silla con la que yo me empeñaba en poner del revés y darles un viaje a todos mis muñecos. En la calle, la bici era el transporte que te llevaba dónde jugábamos al tenis, y ya lo creo que he jugado al tenis, hasta que mi hermano pequeño me ganó en un partido, y no pude sino golpear con rabia mi raqueta, me salí de mis casillas y entre esas salidas de casillas supongo que me sobrevino la edad adulta, y la magia de los muñecos parlantes o las muñecas que tomaban té, se disipó. No recuerdo el día ni la hora en que dejé de ser niña, bueno, a decir verdad lo recuerdo bastante bien, fue cuando me bajó la primera regla supongo. Mi madre le dijo a mi padre “Ya es una mujer” y ante las enhorabuenas yo sentía una vergüenza enorme. Luego vinieron algunos días en que me quedaba encerrada en el baño y lloraba sobre el frío mármol, por acontecimientos desagradables que sucedían durante el día. Pero fui una niña feliz, porque todos mis hermanos y hermana estaban cerca de mí , yo espero también haber estado cerca de ellos, y de todas formas espero que la infancia me acompañe siempre. Tiene razón Daniel el Mochuelo, al decir que los niños o a los niños se les culpa de todo, quizá jamás fue mi caso, pero desde luego comprendo que el chivo expiatorio de toda edad sea la infancia, pues la juventud es enérgica, la adultez, es la que busca culpables y la senectud la que los olvida.

Lo más duro del libro es la muerte del Tiñoso, o cuando Daniel debe irse del pueblo, cuando, en realidad, es parte de ese pueblo como diría el bueno de don José, el párroco de la iglesia del pueblo.

La historia cuenta la infancia de Daniel, el Mochuelo hasta los once años, pero a mí se me antoja que el tesoro de la infancia no debemos perderlo nunca, la inocencia, la sencillez o la sinceridad, son virtudes que cuando uno se hace adulto desafortunadamente olvida entre capas de polvoriento tiempo.

Cansada

Cansada de días que pasan como longanizas

cansada de rutina que se antoja amenazante

cansada de tener las jornadas organizadas

cansada de ser un fantasma errante

cansada de escribir por peteneras y callar por soleares

cansada de escribir tonterías y no decir nada

cansada

Puede que me sienta cansada

pero sé que sacaré fuerzas de la nada

como siempre he hecho

de la nada más ínfima

he llegado a mi yo más íntima

y me gusta lo que veo

o quizá no me pregunte si me guste o no

hay que conformarse

Silencio

Se te da bien escribir, eso dicen, sí, pero lo que no saben es que una muchas veces ante lo que los demás escriben , se maravilla. Todas las comparaciones son odiosas, pero no creo que escriba muy allá. Escribo y es una forma de liberar pensamientos atrapados en un silencio quejoso, que se me antoja silencio traicionero, de días y meses de silencio que no me lleva sino a querer gritar desde cualquier púlpito, pero entonces no encuentro ni púlpito y la voz se me esconde.

El silencio caducado de días de no decir nada se me acumula en la chepa de la culpabilidad.

Estoy harta de callar, de no decir nada diciéndolo todo. Tengo un nudo en la garganta que se convierte en una especie de camisa de fuerza que me tiene atada. Atada a mí misma.

Quizá la palabra, si fluyese, solo vendría a decir tonterías, pero no creo.

No se me dio nunca bien hablar, la elocuencia no es mi mejor virtud, pero ante una página en blanco , ante una página en blanco soy otra.

Me gusta porque digo cosas que jamás diría de otra forma y porque sin este blog de cosas mías, estaría perdida.

No estoy conforme con nada de lo que hago, he ahí mi mayor problema, cuando sé que lo que hago basta y ya está. Tengo trabajo, capacidad para aprender, sin embargo me quejo de vicio. Sí por quejarme, por intentar ser de otra forma siendo yo misma. Es difícil explicar, es como una inquietud que me atora, que me deja tiesa, vamos.

Amé y lo hice hasta la última entraña que de mi quedaba, y me he desgañitado tanto que no he vuelto a enamorarme. Pro supuesto me enamora la vida, pero esta va perdiendo su dulzor al darme cuenta que no he sido correspondida. Aunque eso viene a ser lo de menos, pues cuando una ama, lo hace desde el roto requiebro de un corazón entregado.

En fin no voy a seguir aburriendo con mis errantes pensamientos de fantasma descolorido ahora que se acerca el día de todos los Santos…